10 de octubre de 2012

La palabra hecha escombros.


Me como las palabras. Ellas me consumen,
engullen, devoran, perforan, golpean…
bam, bam.
Luchan letras contra letras magreando
todo el ser correspondiente.
En posibles ocasiones las aniquilo,
otras las mimo, de vez en cuando las rehúyo,
no obstante constantemente residen en mí.

4 comentarios:

Sístole dijo...

Y finalmente salen. Que es para lo que están ahí. Para ser dichas.

Imaginativa dijo...

Residen en ti... qué bonito.

Que se peguen entre ellas, siempre quedarán las miradas y los gestos para expresar lo que las palabras no quieren o no pueden decir.

Un saludo!

Juan Antonio dijo...

Todas las palabras, todas las letras, sus infinitas e inabarcables combinaciones, están en nosotros. Da un poco vértigo pensarlo.

Un besazo.

M. dijo...

Es verdad...estás hecha de palabras.
Gritadas, susurradas o no pronunciadas.
Valientes, sumisas o suicidas.

¿Qué importa?

Eres lo que eres -en gran medida- gracias a ellas.