¿Qué estoy haciendo?
Está oscuro y quiero entrar.
El silencio es fuego.
El dolor es un río
donde una alcanza siempre
a bañarse dos veces
en las mismas orillas.
Me quedé encerrada
en el fanal del tiempo
haciendo de columna,
de brazos,
de barrotes.
El viento muere en mi herida.
¿Habrá que morir voluntariamente,
o esperar a pesar de todo?
No quiero comprenderlo,
intento aceptar la respuesta.
No puedo.
Mi camino se abre como una enredadera
debajo de sus alas.
Todo el mundo tiene derecho a eso:
a imaginarse lo imposible.
Aún quedará de ti el recuerdo translúcido,
la sed,
el hambre,
y el amor perfilado de una noche sin nombre.
Pero sé que me amaste,
que me elegiste.
Que quisiste entregarme una parte completa
de lo que ya no eras.
Una nueva forma de amor,
de amar,
de no ser nada.
Pero no he renunciado ni al amor ni a la herida.
7 de mayo de 2012
29 de abril de 2012
¿Qué pretendes que haga?
Me carcome la distancia. Mata, estruja, rompe, viola, quema, folla, dispara, muerde, araña.
Navego en piragua temiendo el golpe de la ola.
Todo
en
esta
vida
es
cuestión
de
tiempo.
Acabaré con todo.
Navego en piragua temiendo el golpe de la ola.
Todo
en
esta
vida
es
cuestión
de
tiempo.
Acabaré con todo.
27 de abril de 2012
Vuel(v)o
Tienes que estar atenta,
que cuando emprenda el vuelo tendremos el
instante,
el fulgor de las alas,
y luego vendrá el vértigo del amor más
brutal.
25 de abril de 2012
Busca tu herida, deshazte de ella
cúrala con las lágrimas,
con los papeles del tiempo pasado.
Rómpelos, préndelos,
arde y conviértelo en fuego
y después en ceniza, en escombro.
Ahí tienes el pilar de tu nueva construcción,
lo que quedó de la lucha es lo único que vale.
No importa, despréndete del vestuario y comienza la función.
21 de abril de 2012
Huyo
de lo establecido con la inconstancia de mis pasos. Sin temor ni temblor.
Saboreo la viveza del contexto.
Regreso
a la tarde de tus miradas,
a la
noche de delicadezas y sonrisas,
a
los despertares del insomnio,
a
las miradas indescriptibles, indecibles, innombrables,
a
los gritos del silencio,
a la
explosión de mi pecho.
Vuelvo.
Vuelvo
al punto del aleteo,
del
mar y la arena,
de
la lluvia encharcada,
de
los abrazos inciertos.
Vuelvo.
Pero
sólo si está escrito en tu palabra.
16 de abril de 2012
Nada tengo de ti,
solamente el silencio de ser lo que me hiere.
Me cubre la sensación amarga de vivir la distancia,
pero poco importa eso ahora.
Me rebujo en tu falda,
mientras esquivo la verja de tus miedos inconcretos.
La sombra de tu cuerpo transita en un camino de ires y venires
entretanto saboreo sueños,
recorro los mapas,
los puntos cardinales,
rincones doloridos de todos mis paisajes
y apareces tú.
Avanzas hacia mí por todos mis recuerdos.
Hay una lluvia clara,
cenicienta y dulzona,
rasgando distancias,
incertidumbres,
certezas.
Hay un mundo imposible,
inabarcable y mágico,
mas hay que saltar el muro.
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