Han
crecido telarañas en la distancia de las horas. Le he puesto nombre a los días
que noto tu ausencia. Susurro en la orilla de la imaginación un “ven” para divisar
si el viento me concede el deseo. Me encierro en las murallas de mi mente y
observo remotamente el humo que se alza cuando yo misma ardo. Busco en el
recuerdo el presente, para ver si vuelve. Las horas y los días entierran la
plenitud alcanzada. El tiempo mata el recuerdo. Resurgí de las cenizas en busca
de la actividad desorientada. Ando sin vacilar con una entereza envidiable. Me
corroe la paciencia de aguardar la ocasión deseada. Bajo mis pies sólo
encuentro escombros, entretanto permanezco sedente en el ladrillo más elevado.
8 de abril de 2012
2 de abril de 2012
No tengas miedo.
Resurgí de las cenizas
como un ave fénix.
Renazco con cada sonrisa
que me dedicas
agarrando los momentos creados.
Mi mente sonríe
sin motivo aparente
ante cada tentativa.
Pero huyes besándome,
como siempre.
30 de marzo de 2012
21 de marzo de 2012
12 de marzo de 2012
La sola idea de pensar en ello me retuerce de manera asombrosa.
Las sensaciones que me cubren
podrían resumirse en inconexión.
El sabor amargo que degustamos
en el momento exacto
me lleva a repreguntarme
el paradero.
Me cubre una manta
que solo me deja liberar mis pies.
El desencaje me golpea
como a un saco de boxeo.
La ira acumulada se
desencaja por las baldosas.
Las sensaciones que me cubren
podrían resumirse en inconexión.
El sabor amargo que degustamos
en el momento exacto
me lleva a repreguntarme
el paradero.
Me cubre una manta
que solo me deja liberar mis pies.
El desencaje me golpea
como a un saco de boxeo.
La ira acumulada se
desencaja por las baldosas.
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