17 de diciembre de 2013

Es un ave de paso,
nunca sé cuándo llega ni cuándo marcha.
¿Existe lugar donde no admitan despedidas?

8 comentarios:

Darío dijo...

No alcanzará una jaula?

Sandra Garrido dijo...

Yo creo que sí, cuando van y vienen las aves no hay que despedirlas

besos

m. dijo...

viene, se va y vuelve a retornar para emigrar de nuevo...

pero permanece en tu pensamiento
abrazándote por dentro
con las alas desplegadas

Blanca Ferrer dijo...

Siempre habrá despedidas. Algunas leves, otras que desgarran más, pero siempre, al fin y al cabo, habrán despedidas. A veces hay que sacudirlas.

Un beso de feliz navidad (estoy haciendo una cuenta atrás en forma de poesía en mi blog de los días que quedan hasta que sea enero. Por si te interesa pasarte, estás invitada [y sin despedida, de verdad :)])

Imaginativa dijo...

Yo quiero pensar que no siempre hay despedidas y que el corazón a veces se resiste a despedir ciertas cosas como los recuerdos o momentos que conforman lo que somos.

Pero al fin y al cabo, todos somos aves de paso...

Muy bonito. Saludos.

Juan Antonio B. dijo...

Las despedidas son rosas de tallo larguísimo con tendencia al suicidio.

Juan Antonio B. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
José A. García dijo...

El amor es así, impredesible...

Saludos

J.