12 de mayo de 2013


Todo acaba en ruina:
los días compartidos
el quemazón de las palabras sin decirse,
el tiempo que nos mata.
Los días pasan como paréntesis,
convirtiéndose en domingos absurdos
bebiendo la vida en una copa
mientras arde mi nombre.
Nunca hay una sola causa, ni consecuencia
las cosas no valen por el tiempo que duran,
sino por las huellas que dejan.
El teatro de la mente.
El burdel del subconsciente.
Sólo aquello que no existe no puede morir.

4 comentarios:

Juan Antonio dijo...

Cuando has silabeado "el burdel del subconsciente", tenlo por seguro, me he estremecido. Tal vez cuando lo dibujaste en tus labios antes de escribirlo en esta entrada.

¿Sabes que eres un peligro público?

Nuri a dijo...

las cosas no valen por el tiempo que duran, sino por las huellas que dejan... Tienes tanta razón. A veces 20 segundos valen por una vida.
A mi me ha pasado lo mismo que a Juan Antonio. El burdel del subconsciente... es perfecto.
Besos.

Marta Noviembre dijo...

bello aunque duele

Darío dijo...

Brutal. Todo entre paréntesis.