16 de septiembre de 2012


Hoy he aprendido a no confiar en la esperanza, sólo acarrea desilusión y lágrimas. He cuestionado todo a lo que me adiciono y me he paralizado. ¿Debería derribar aquello a lo que perteneces?, o, por el contrario, ¿debería mantenerlo intacto asesinando, únicamente, la esperanza? ¿Aparezco o desaparezco? ¿Con esperanza o sin ella? ¿Me refugio en tu abrazo aun intuyendo la no correspondencia? ¿Me lanzo, por última vez, a la piscina sin ni siquiera saber si hay piscina?

(Presiento la derrota.)

2 comentarios:

Estimanol Vicario dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sístole dijo...

¿te lanzaste?