15 de noviembre de 2011

Ausencia.

Una ausencia fugaz me arrastró durante mil millas. Provocada o no, quién sabe; lo único que puedo recordar es el último día y fue derrotante.
La ausencia, una ausencia, su ausencia; todo es tan improbable y a la vez tan posible, que no lo sé, no sé nada. Pido lo mismo, aunque diferente. La misma causa, pero la diferencia se basa en su resultado.

2 comentarios:

Sístole dijo...

De causas va la cosa...eso parece.

Sístole dijo...

Y bien? q opina ustez de la cuestión colgada? jeje