7 de octubre de 2013

He cerrado herméticamente puertas y ventanas
para que así no vuelva la pena
a destruir los pilares de la utopía.
Las lluvias pretendieron lavar la memoria
para que no doliera,
¿Es verdad o solo existe en el recuerdo
en el pasado
en la inexistencia?
¿Hay que hablar de lo que se recuerde?
Recuerdo…
deslizo el lápiz
tu nombre resuena.
Ojalá nada hubiera sido malgastado
ni pisoteado
ojalá el miedo no hubiese existido
actuando como un cruel asesino.
No logro negar el dolor
borrar tus huellas
solo puedo reconocerlo, renovarlo.
Dicen que el amor es la más fuerte de las pasiones
y su silencio duele en el alma.

30 de septiembre de 2013

Llueve de continuo
al igual que allí
frecuentando los cuerpos más significantes.
Por fuera
por dentro
deambulan las gotas
buscando el mejor carril
para llegar a desencauzarse,
es lo que pretenden.
Vivo empapada
esperando (sin esperar)
a aquel sol que alumbraba
hasta por la noche.
Pero sé que no lo hará,
por eso llueve.

2 de septiembre de 2013

La echo de menos, aunque nunca fue nada,
ni la primera, ni la última.
No llegamos a tocarnos con las mismas ganas,
su estilo era diferente: no buscaba.
Disfrutaba del juego entre risa y sonrisa
cayendo en alguna buena conversación
mientras lavábamos los trapos sucios.
Ahora todavía la recuerdo
y a veces siento celos sobre alguien que no importa.
Habla de vernos y muero de ganas
pero no sé si es avanzar o retroceder,
y yo sólo quiero que esté bien.

26 de agosto de 2013

Me comporté como un animal:
buscando abrigo,
reteniendo el olor,
ahogando la sed,
encontrando alimento entre los desechos
y entonces sentí que me mordían.
He perdido mi reflejo,
ya no hay mano que acaricie
el calor de mi existencia.
Todo lo convierto en engaño:
solo el cuerpo sabe la verdad.
Sé que no vendrá nada más,
no debo llorar:
he sido lo que he tenido
perdiéndolo todo
y ahora,
¿quién soy yo?
Se fue aquel que trastornó mi mundo,
hasta hundirlo en la muerte
o en la locura.
Solo sé que ya no espero.

11 de agosto de 2013

Mis pasiones absolutas fueron barridas.
Días que lo anhelo ardientemente, otros es objeto de mi aversión:
morder corazones, pincharme con las espinas del amor,
tener la capacidad de destruir (y no hacerlo),
resistir aunque todo se derrumbe,
no conocer la costumbre,
avanzar cual equilibrista con los ojos cerrados,
lo que persuade, lo que seduce: lo que nos convence.
Pero, ¡es tan maravilloso no tener ataduras!
Soy solitaria como la luna.
¿Encontraré alguna vez lo que echo de menos, lo que quiera que sea?
La línea es recta, el mundo curvo,
mientras huyo de los lugares donde me ponen a prueba.
Amo a quien cumple siempre más de lo que promete.
Ya no tengo sitio dentro de los huesos
donde quedarme a solas.
Siempre buscamos refugio y un motivo,
nadie desea sinceramente nuestro bien.
Qué triste es recordar con tristeza,
dime que todo es cierto:
una recuerda sólo las cosas que le hirieron.
Tengo miedo a descubrirme,
y aceptar la condición humana:

estamos solos.

13 de julio de 2013

Sólo tengo el grito

Sueño para entender las cosas
la memoria es complicada, como los laberintos,
se pierde desde su misma sombra.
Ahora es cuando empiezo a recobrar la herida:
tu ausencia.
Todo lo que es no ha empezado nunca.
Aquella breve tormenta, demasiado efímera
era la señal de que imperceptiblemente algo había cambiado.
La vida me porta a un burdel:
siempre eligiendo.
Cierro los ojos para guardar el instante.
Pero eso fue otro espacio,
un espacio perdido en la memoria
(ubicado en el corazón)
No estoy suelta del todo
porque estoy en unión con todo,
además la persona es todo.
Sé que me elegiste.
Odio y amo.
Kilómetros de arena,
sobre la arena extienden los rescoldos del fuego.
Las cenizas exhiben el dolor,
la mayor pérdida que muere dentro.
“El silencio se propaga,
el silencio es fuego”.